C30 Pizza a domicilio 2
Ruth se obligó a salir por la puerta. Llegó a la puerta y ésta se abrió. Sabía que no volvería a entrar si salía y que no podría conseguir lo que quería.
Se giró y vio a Kennedy detrás de ella. Se congeló inmediatamente.
"Te estoy esperando. Tengo que ir a un sitio". Kennedy dijo con una voz dulce y calmada.
Ruth se armó de valor para mirarle y le dijo: "Gracias, Sr. Kennedy"
