C22 Fiesta
Estuvimos así hasta que llegamos a la mansión, todo esto mientras yo le abrazaba con fuerza. Sus manos me rodeaban sosteniéndome.
Paul paró el coche; levanté la cabeza lentamente y miré el rostro impecable de Enzo, que ya me estaba mirando. Paul abrió la puerta, yo salí primero y Enzo salió detrás de mí. Me cogió de la mano y caminamos hacia su mansión
