C58 La razón de Nikolai
Estaba de pie a la orilla del mar, las olas tocaban mis pies mientras una brisa fresca acariciaba mi cuerpo. La vista del cielo azul y el sonido de las olas era todo lo que podía ver y oír. Había mucha paz. "Venessa", me llamó alguien y me giré para ver a Enzo. Iba vestido con una camisa negra y unos pantalones polo grises, caminando hacia mí me tendió la mano
