C25 Merecen ser mimados
Su teléfono vibró en la mesita junto a la bañera y Lana se acercó para contestar.
"¿Hola?"
"Necesito tu dirección, cariño", dijo con voz cálida al otro lado del teléfono. Su cuerpo reaccionó con sólo oír su voz, curvándose en la bañera mientras pronunciaba los dígitos sin vacilar.
"Seis-seis-siete", gritó antes de decirle que le llamaría después del baño.
"La próxima vez, te bañas conmigo"
