C72 Estás en mi mente
Su cuerpo se deslizaba por la pared, no podía mantenerse en pie ni un segundo más después de que el orgasmo la hubiera sacudido hasta lo más profundo de su ser. Se incorporó, rodeándola con los brazos y estrechándola contra sí mientras sus piernas se estabilizaban poco a poco.
Le miró y sintió mucho por aquel hombre que la desnudaba en todos los sentidos
