C25 CAPÍTULO 25
CERO.
"¿Qué quieres saber?" gruñí mientras miraba al techo.
Oí su respiración entrecortada y no dudó en responder a mi lado. "Todo. Tu infancia".
"No tengo mucho de eso". Le dije la maldita verdad.
"Cuéntame lo poco que tuviste". Su voz era suave como un susurro y encajaba perfectamente con la noche.
Nunca he sido un hijo de puta que le gustaba hablar de sí mismo
