C22 Veintidós
AUDREY
Hoy era el día en que todos teníamos que despedirnos por fin de Samuel. Es como si el dolor que tenía se hubiera triplicado al ver a Antón poner el tarro de cerámica con sus restos en el entierro, pero pensé que ya no podía derramar lágrimas, mi corazón se rompió en pedacitos. El día fue tan sereno que sólo asistieron los amigos y parientes más cercanos, pero papá no estuvo presente
