C35 Treinta y cinco
GABRIEL
La mujer que tenía delante era un completo adefesio. Carla no sólo era una mentirosa, sino una maldita tramposa de la que no podía deshacerme porque seguía dándome la lata. Se mandó a sí misma al infierno desde el momento en que me traicionó, pero parece que hasta los demonios estaban hartos de ella también.
Después de mi éxito revolucionario con Stark Apparel
