C24 Capítulo 24
Estaba tumbado en nuestra cama roncando suavemente, completamente vestido con una camiseta negra y unos vaqueros negros. Podía ver la marca que le había dejado, prácticamente llamándome. Sonreí satisfecho y en silencio, y en modo sigiloso, me subí a la cama y le rondé el cuello. Observando su reacción todo el tiempo, lo besé lentamente. Se removió, su cara se relajó. Volví a besarlo
