C37 Capítulo 37
Mis jadeos eran peores que los suyos, creo, pero... me daban ganas de desnudarlo allí mismo. Sentí mi propia área palpitar mientras empezaba...
frotándole cada vez más despacio, oyéndole respirar y gemir tranquilamente en mi oído sin hacer ningún movimiento para que me detuviera. "Nena, sigue. Más rápido", me gruñó. Entonces yo
obedeció. Rasgándole y frotándole rápido y fuerte
