C29 Está herido
Me desabroché el cinturón de seguridad y, en cuanto salí del coche, dio un portazo y me agarró de la mano.
Empezó a arrastrarme con él, su agarre a mi muñeca era duro, sus dedos se clavaban en mi piel haciéndome sisear de dolor.
Abrió la puerta de su dormitorio y tiró de mí hacia dentro. Jadeé al sentir la fuerza y, antes de que pudiera tomar aliento
