C31 CAPÍTULO 30
Jules estaba entre dormida y despierta. Estaba consciente y disfrutaba del último dulce placer de su sueño y, en cuanto abrió los ojos, quedó cegada por la luz directa del sol en la habitación y tardó un momento en darse cuenta de dónde estaba y, lo que es más importante, de quién era la casa. Al mismo tiempo, se dio cuenta de que había un espacio vacío entre las almohadas
