C34 CAPÍTULO 33
Ceaser nunca se había entregado completamente a nadie. Siempre le quedaba una pizca de control, independientemente de la situación en la que se encontrara, incluida la noche en casa de sus padres con Jules, en la que se detuvo antes de que fuera demasiado tarde. Pero esta noche, Ceaser perdió ese último gramo de control que siempre se reservaba
