C53 CAPITULO 53
Amaneció y la sirena de la cárcel sono despertando a todos allí adentro, Luiggi se levanto e hizo lo que el guardia le indicó, pero ni bien salió de su celda fue abordado por los otros presos
—Hola cenicienta aquí está tu príncipe que te hará feliz jajajaja
—¿A quién extraña este corazoncito de caramelo? Jajaja
—Oye tú eres guapo y delicadito se ve que te sabes cuidar tu piel tan tersa, jajaja
