C25 CAPÍTULO 25
—¡Diablos! —expresé, al darme cuenta que no podía dejar de sonreír.
Lo había estado haciendo con Alison, después de saltar por su ventana, cuando me subí a mi automóvil y aun ahora mientras iba a casa.
¡No podía simplemente dejar de hacerlo!
¿Era así como se sentía estar con la persona correcta?, ¿Alison era la persona correcta?
Mierda, claro que sí
