C32 CAPÍTULO 32
Un mes después
—¿A dónde me llevas? —pregunté, algo ansiosa por saber. Tenía los ojos vendados mientras Noah me llevaba a dios sabe dónde.
Lo único que sabía era que debía estar lista a cierta hora y tener ropa cómoda. Si se suponía que era una cita como las anteriores, debería de ir elegante, pero era todo lo contrario.
—Amor, eres muy impaciente —comentó entre risas—. Ya casi llegamos
