C42 CAPÍTULO 42
—Ali, ¿estás bien? —miré hacia la puerta donde estaba mi hermano con sus ojos rojos de tanto llorar, desde ayer que supieron que me iría no había dejado de hacerlo e igual mamá.
—¿Por qué lo preguntas? —cerré la última maleta y me senté, estaba agotada.
—No hay que ser muy inteligente para saber que algo pasa —me hizo un gesto y asentí, claro que podía pasar—
