C52 CAPÍTULO CINCUENTA Y DOS
Melina se despierta al sentir que alguien le acaricia el pelo. Abre los ojos y fija la mirada en un par de penetrantes orbes azules que se iluminan cuando se fijan en los suyos.
"Por un momento me preocupó que no te despertaras nunca", dice Thomas, sonriendo a Melina mientras sigue acariciándole el pelo.
"¿Pasa algo?" El reloj de cabecera marca las 5 de la mañana
