C33 Capítulo 33
Melissa.
La vibración de mi celular y el nombre de Mad, aparece en la pantalla sacándome de mis pensamientos miserables.
—Amiga —respondí con una sonrisa.
—Mell, ¿crees que pueda quedarme hoy en tu casa? —mi ceño se arrugó y luego un largo silencio prosigue.
—Claro —respondí con miles de dudas en la cabeza—. ¿Está todo bien?
—N-no… —la voz quebrada
