C26 Su frialdad
ZOE corrió hacia el hospital. Preguntó en el mostrador de información por Helios, pero esta vez no utilizó el título: esposa.
Debe dejar de hacerlo porque está mal.
Sus lágrimas seguían cayendo por sus mejillas mientras hablaba camino de la habitación privada de Helios. En cuanto llegó, vio a la enfermera que acababa de salir de la habitación e inclinó la cabeza cuando ésta pasó a su lado
