C27
CAPÍTULO VEINTISIETE.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Un trueno brillante sacudió a Aurora de su estado de aturdimiento.
Fuera seguía lloviendo a cántaros. Se abrazó a sí misma para consolarse.
Sentía mucho frío y no tenía nada que ver con la lluvia.
Sus lágrimas se secaron hace tiempo, sustituidas por el amargo sentimiento de vacío y culpa. También tenía miedo del futuro que le esperaba
