C58 Capítulo 58
El silencio empañaba el lugar, no se oía ni un solo susurro. Era como si un alfiler cayera en el suelo entonces, se oía y lo más asombroso era que en aquella vasta pradera, había miles de hombres lobo de pie y mirando hacia la dirección desde donde habían supuesto que atacaría su enemigo. Miles de lobos pero ni un solo sonido
