C25 Capítulo 25.
La consorte Shi se sobresaltó en el momento que las puertas de su palacio se abrieron con tal fuerza que estas golpearon en la pared, pero lo que la hizo colocarse de pie casi en un salto, fue el hecho de ver al Emperador junto a dos de sus guardias, los que se detuvieron a pocos pasos.
—S-Su Majestad... —tartamudeó —¿a-a qué debo su presencia aquí?
—La consorte Shi
