C45 Capítulo 45.
Cuando sus ojos se abrieron todo a su alrededor era tan familiar, las paredes, los doseles de la cama, incluso la sirvienta que pareció sorprendida de verlo despierto. Se movió intentando sentarse y no pudo evitar soltar un quejido de dolor, porque por mucho que el movimiento fuera pequeño, su herida no lo fue, recordándole todo lo que había pasado antes de que se desmayara
